El presidente Aguirre y su asesor de imagen

Por Horacio Corro Espinosa

Hace días circuló una foto en redes sociales donde estoy con una persona en el restaurant García Peral, de Huajuapan de León. A esa foto le pusieron una leyenda que dice: “La doble moral de Horacio Corro. Pidiéndole peras al Olmo.”

No es la primera vez que publican alguna fotografía mía en las redes. Muchas de ellas me han causado risa, me han divertido, es más, las conservó por ingeniosas.

Se me acusa en la fotografía de tener doble moral, cuando todo lo que hago y he hecho, es en público. Nunca me escondo de nada ni de nadie. Tampoco me he escondido de las personas que he señalado. En mis 35 años de carrera periodística sólo tres veces he equivocado mi información, pero la he sabido enmendar pública y personalmente.

La mayoría de las personas que les he comprobado sus hechos, casualmente son mis amigos. Los que no han sabido reconocer sus errores —con documentos en mano—, me ven como su enemigo. Esas personas creen que son infalibles, que nunca se equivocan, se creen perfectos, además, entienden que desenmascararlos es un ataque personal.

Es el caso del presidente municipal de Huajuapan Martín Aguirre Ramírez, quien contrató a un disque experto en imagen pública para que le enderece su figura, antes que ubicar a su fatal ayuntamiento.

Sólo a Martín Aguirre se le ocurre contratar a un diseñador de imagen personal, cuando su obligación, antes que cualquier otra cosa, es Huajuapan.

El pobre presidente reconoce que su imagen está tan despedazada, que busca con una fotografía echar abajo la imagen de este periodista sólo porque no apruebo su nulo trabajo municipal.

En nueve meses de gobierno no ha hecho nada, absolutamente nada en beneficio de su municipio. Lo único que ha hecho es desviar recursos municipales para las organizaciones de su familia.

Esli Rojas Hernández, conocido también en Facebook como Daniel el travieso, ha demostrado con documentos, el desvío de los dineros del pueblo.

Esli, es la otra persona que el asesor de imagen del presidente tiene como encomienda, destruirlo a través de una campaña en las redes sociales.

No fue difícil dar con el autor de la fotografía. Se supone que un asesor de imagen debe ser cuidadoso en el envío de su información para beneficiar a su cliente. Pero éste, chafa al fin, dejó rastros en el camino como para ser localizado inmediatamente. Todavía así, tiene apantallado a Aguirre Ramírez.

Se trata del también asesor del Diputado local por el PRI, en el Distrito XVIII con cabecera en Santo Domingo Tehuantepec Donovan Rito, quien lo ha de haber contratado por su deficiente trabajo. Su nombre es Abel Villalba, mejor conocido en la ciudad de Huajuapan como Abelito “tacos”.

El presidente de Huajuapan, Martín Aguirre, desde los primeros días de su administración se ha distinguido como enemigo de la libertad de expresión. Solo hay que recordar que en su informe de los primeros 100 días de su gobierno, sus directores, asesores y trabajadores de ese ayuntamiento, impidieron que habitantes de las agencias municipales mostraran públicamente sus mantas de protesta. Con sus cuerpos y pancartas, trataron de ocultar los mensajes en contra del presidente.

Es claro que a Aguirre Ramírez le incomoda la crítica, que se hagan comentarios que no le favorecen, por eso creyó necesario contratar a Abel Villalba para que le regenere su imagen. Si alguien se pregunta qué imagen, pues la respuesta es rápida: ninguna, porque nunca había participado en nada político, a menos que le haya tocado la matraca a su tío el exgobernador de Oaxaca, Heladio Ramírez López.

La pregunta es: qué gana el presidente con contratar a alguien que ni experiencia tiene en el tema de imagen pública. Qué gana con gastar un dinero que no es de él, sino del pueblo.

Tan fácil que es hacerse de un buen nombre trabajando.

Cuando Martín Aguirre comience a forjar algo por Huajuapan, se comenzará a ganar el respeto de los huajuapeños y de los funcionarios de la entidad oaxaqueña.

 

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