Inicia el Carnaval de Silacayoápam

Lesli Aguilar

SILACAYOÁPAM, Oaxaca.- En los últimos años, la Mixteca ha adquirido fama por sus coloridos carnavales y uno de ellos es el de Silacayoápam, en donde habitantes de esta comunidad vienen de toda la República Mexicana para bailar durante tres días seguidos la chilena mixteca.

Dicen los habitantes que el carnaval de Silacayoápam se caracteriza por las máscaras, además de las chilenas, ritmo que da vida a cada baile que se interpreta en la plaza central de la comunidad.

Los habitantes de este municipio de la Mixteca Baja refieren que el carnaval fue traído por los arrieros y comerciantes provenientes del estado de Guerrero, que pasaban por la Costa de Oaxaca para llegar a Silacayoápam y así vender diversos productos.

Cuando se acercaba la época del inicio de la Cuaresma bailaban los ritmos de la Costa, entre los años de 1858 y 1870, por lo que se presume que esta fiesta pagana tiene poco más de 160 años.

En los inicios de esta festividad, los lugareños se pintaban de negro con el tizne del carbón que se utilizaba en las casas para cocinar, para imitar a los mulatos de la Costa, y con tiliches –ropa vieja— y huaraches bailaban a ritmo de chilena pero mixteca, que es la que se toca en esta zona del estado.

 

Para el carnaval, los artesanos elaboran máscaras que utilizan los charros.

 

Las máscaras

Con el paso del tiempo, este carnaval adquirió popularidad entre la comunidad y se desarrollaron primitivas máscaras que estaban hechas de jícaras y pencas de maguey, aunque actualmente los artesanos hacen piezas únicas para los bailarines del carnaval y eran los hombres los que bailaban al ritmo de violín, por lo que con el paso del tiempo, los niños y adultos comenzaron a disfrazarse así para poner algarabía a una de las fiestas de mayor júbilo.

En un principio, los hombres de la comunidad bailaban ritmos como: Los Apaches, Los Negros, El Palomo, pero la costumbre se fue perdiendo y estos dejaron de ejecutarse; actualmente sólo se baila El Panadero, en donde hombres se visten de mujeres, y los niños hacen travesuras y si los pescan en la movida les llenan la boca de chile, en símbolo de venganza.

Al igual que en Juxtlahuaca, la guerra de talco se desarrolla el último día de carnaval, cuando los hombres vestidos de mujeres cortejan al sexo opuesto y en símbolo de conquista les lanzan perfume y talco en la cabeza, originándose una batalla, lo que hace que  la fiesta culmine con grandes hazañas para los participantes.
Participación especial

En esta fiesta, como en el resto de la Mixteca, las mujeres participan muy poco; no obstante, derivado de la migración, quienes ejecutaban las danzas se fueron hacia los Estados Unidos, lo que hizo que las mujeres tomaran el papel de bailarines y actualmente son muchas las que bailan en las comparsas.

La primera mujer en participar fue Araceli Pastrana, quien adquirió las chiveras y su máscara, y aprendió cada paso para poder mezclarse entre los bailarines, hasta que fue descubierta; pero de esto ya habían pasado varios años, lo que dio la pauta para que las mujeres sean bailarinas en el carnaval.

Los ciudadanos expresaron que mientras en los pueblos vecinos los hombres aún se disfrazan de mujeres para bailar con la intención de representar a un mundo mixto, en Silacayoápam las mujeres se disfrazan de hombres con máscaras de charros barbudos y bigotudos, y salen alegres a danzar en medio de un mar de euforia, demostrando que, efectivamente, el mundo es mixto y ambos sexos tienen los mismos derechos.

Cuando el violín toca

Dicen los danzantes que cuando el violín toca los pies se mueven solos, y es que de sólo escuchar el ritmo, quienes ejecutan las danzas se mueven de acuerdo con sus propios sentimientos, y es que no hay una serie que marque los tiempos de ejecución, por lo que este género es el más bailado en las comparsas del carnaval.

La chilena mixteca sin duda es la que se baila en el carnaval de Silacayoápam, pues para ellos es el himno de sus comunidades, la que cuenta historias y retoma las costumbres y tradiciones de quienes son de ahí,  pero viven lejos.

El martes de carnaval es el día último de la fiesta; se espera el arribo de muchos migrantes en su mayoría provenientes de diferentes partes del país, pues este año no podrán llegar los que se encuentran en Estados Unidos, ya que con la era Trump están temerosos de ser deportados y para evitar dejar sus vidas en la Unión Americana, se mantienen en el anonimato.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), esta población posee 6 mil 486 habitantes, de los cuales 3 mil 531 son mujeres y 2 mil 955 son hombres. Por lo tanto, el 45.56 por ciento de la población son hombres y el 54.44 por ciento son  mujeres.

La fiesta de los barrios

En la actualidad, siguen los dos grupos de danzantes o comités en la fiesta del carnaval, pero los que sobresalen son: el barrio de Guadalupe y barrio de La Loma. En los dos primeros días bailan con sus músicas en sus barrios y el tercer día se reúnen en el centro a partir de las tres de la tarde para llevar el denominado “encuentro o la fiesta de los barrios”, tocando alternadamente hasta las 21:00 horas, para culminar así el carnaval.

 

El martes de carnaval, todos se reúnen en la plaza central para bailar.

 

Días previos a que arranque el carnaval, se desarrolla lo que es conocido como el carnavalito, en donde niños de todas las escuelas disfrazados salen a las calles y bailan durante varias horas para invitar a las fiestas paganas más importantes de la región Mixteca.

El 25 de febrero esta festividad se desarrolla en los barrios, y es entonces que la gente de la comunidad acude; para el martes de carnaval todos bailan en la plaza central, ya ahí, hombres y mujeres tienen que consumir mezcal, la bebida tradicional y poder aguantar las largas jornadas que realizarán para dar vida a una de las fiestas más importantes en este 2017.

Comunidades como Juxtlahuaca, Putla, Tlaxiaco, Chalcatongo, San Juan Mixtepec, Tecomaxtlahuaca, San Miguel Tlacotepec, San Juan Copala y muchas más desarrollan festividades que están musicalizadas con la chilena mixteca.