15 julio, 2020

El amor al prójimo y la vida mueve a socorristas; se reencontraron pioneros

NATHALIE GÓMEZ/@Nathalie_fx

Huajuapan de León, Oax.- Desde fundadores hasta elementos activos de Comisión Nacional de Emergencia (CNE), se reunieron en el Día del Socorrista, el pasado 24 de junio, en un espacio abierto, cuidando las medidas de la jornada nacional de la sana distancia por el Covid-19.

El objetivo fue compartir y recordar sus experiencias, pues luego del sismo de 1980, al percatarse que no había ninguna corporación de primeros auxilios en este municipio y región, era necesario juntar a quienes tuvieran el sentido de servir a los demás para fundar la que ahora es Comisión Nacional de Emergencia (CNE) delegación 020.

Se reunieron tras la invitación de Cándido Rodríguez –Halrcón-, quien consideró importante que los nuevos elementos conocieran a los que fundaron y estuvieron muchos años en la corporación “pues no se debe olvidar quiénes son y el trabajo que han hecho, los meros meros aquí están y aunque ya se fueron algunos, la esencia de Comisión es esta y así como se mantuvo, debe seguir”, dijo.

Estuvieron presentes Teodoro Rodríguez –Cobra-, Florencio Gómez García –Astro-, Alejandro Pérez Martínez –Faraón-, Roberto Mendoza –Palomo-, Francisco Sandoval –Montaño-, Wilberth Morales –Pegaso-, José Luis Rodríguez Herrera –Puma-, Salvador Herrera Estrada –Corona-, su hijo Salvador Herrera –Chavín-, su nieta Denise Herrera, Sinahí Ortega, y Halcón, el anfitrión, algunos estuvieron desde 1980, otros en 1992 y otros hace 20 años.

Hubo un reconocimiento a los iniciadores de los cuales algunos ya fallecieron, entre ellos, Víctor Zamora –Ciciño-, Gerardo Luna –Pepsicolo-, Asunción de Jesús Rodríguez González –Rabit-, el doctor Alfredo Loranca, a otros compañeros como Ramón Rivera, Armando Martínez.

Revivieron cómo comenzaron a ayudar en vehículos propios, utilizando un zarape como camilla, improvisando vendajes, férulas, cánulas, con tal de ayudar a salvar vidas en Huajuapan y comunidades aledañas.

Fueron los pioneros también en pedir cooperaciones para adquirir la primera ambulancia, que fue la 06, luego, viendo la necesidad de tener un lugar dónde concentrarse, se hicieron rifas y bailes, así compraron el terreno donde se encuentra actualmente la base 0 y que enfrentó dos procesos legales porque se los querían quitar.

Siguieron con el trabajo y con sus cooperaciones, y nuevamente, con la ayuda de la ciudadanía se compró otra ambulancia que fue la 011; se fueron adquiriendo torretas, sirenas, camillas, radios.

Topándose con mucha desconfianza de la gente al principio, que les recomendaba que se pusieran a trabajar, lucharon contra la apatía con mucho trabajo y sin dejar de brindar primeros auxilios, para que la gente hiciera conciencia de que era importante que hubiera alguien que atendiera las emergencias.

Después de dos y tres décadas de haber brindado su servicio voluntario, coincidieron en que ser socorrista no es nada fácil, se requiere de mucho compromiso, disciplina, de amor al prójimo, de tener un verdadero deseo de ayudar a salvar vidas.

Consideraron que es importante que las nuevas generaciones de socorristas sepan la historia de la corporación, conozcan el esfuerzo que realizaron en su momento porque es necesario saber de dónde se viene, para saber a dónde se va.

Compartieron también que, para ellos, respetar su reglamento y estatutos les rigió para que hubiera disciplina, responsabilidad y respeto, por eso mucha gente que llegó, en breve tiempo se fue.

Felicitaron a todos los socorristas que están brindando su servicio actualmente y a todos los que ya no están, pues “es una labor muy bonita el poder ayudar a la gente, porque no hay un sueldo para nadie, sólo estaba la voluntad de ayudar y se hace con mucho gusto”.

Todos se dijeron dispuestos a apoyar desde su trinchera y en lo que les sea posible a la corporación, pues les sigue rigiendo el lema de “El deseo de servir nos identifica” y “El que no nace para servir, no sirve para vivir”.

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