2, 4 y 5 de febrero

Por: Horacio Corro Espinosa

Cada que acudimos al calendario, inmediatamente, según la fecha, se nos viene la imagen del santo que se trata o de alguna fecha cívica, por ejemplo, para algunos el 2 de febrero representa la muerte de Ignacio López Rayón, secretario del cura Miguel Hidalgo. Estuvo presente en varias batallas, como en Puente de Calderón, y cuando cayó Hidalgo, López Rayón asumió el mando del ejército insurgente.

Para otros, hoy se recuerda la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo. Documento que firmó México y los Estados Unidos en 1848, al final de la Guerra de la Intervención Norteamericana. Es cuando México cedió a los norteamericanos casi la mitad de su territorio, lo que hoy son los estados de California, Arizona, Nevada, Utah y parte de Colorado y Nuevo México.

Otros más recuerdan el natalicio de José Guadalupe Posada Aguilar, fue un grabador, ilustrador y caricaturista mexicano. Es célebre por sus dibujos costumbristas, folclóricas, y por sus ilustraciones de «calacas» o calaveras, entre ellas La Catrina.

Otros tantos recuerdan la muerte del Profesor Genaro Vázquez Rojas, a quien todos imaginamos su silueta gris al estilo Che Guevara y con gesto penetrante. Por cierto, el Mult utiliza esta imagen como una de sus banderas. El sábado, esta organización puso de cabeza a la ciudad de Oaxaca con su marcha de hipiles rojos. Así lo hacen cada 2 de febrero desde hace 38 años.

Pero si alguien olvidó alguna de estas fechas que les acabé de mencionar, seguramente no olvidaron el día de la Candelaria, la festividad de las velas. Les platico para los que no sepan de qué se trata eso. Ese día, la gente que en eso cree, lleva a bendecir sus ceras para después guardarlas. De esa manera las tiene listas para que antes de que el familiar se vaya a trabajar a sabritas, a pelar papitas, las tenga encendidas.

También, el 2, es propicio para campesinos. El campesino dedicó ese día a plantar matas de melón, jitomate, sandia, chile o lo que se le antoje, pues el día de la Candelaria es el más adecuado, dicen, para que se bendiga la tierra, en espera, desde luego, que no vuelva a caer una helada como las de hace días.

El 2 de febrero, también, es la culminación de una vieja costumbre que inicia con la rosca de reyes, y con la acción de sacar de ahí el muñequito. Esta costumbre se ha ido perdiendo porque ya son pocos los que saben el significado de “sacar el muñequito”.

El 6 de enero se parte la rosca de reyes, en donde se encuentran escondidos varios muñecos, y quien los encuentre en su rebanada, deberá pagar los tamales el 2 de febrero.

En este día no sólo se comen tamales, sino que se presenta al niño Jesús en la iglesia católica, 40 días después del nacimiento; es decir, el 2 de febrero.

Una tradición religiosa de ese día, es la vestir al niño dios durante tres años consecutivos. Hay muchas casas donde se dedican a vestir a esta figura. Antiguamente se hacía todo el ropaje a mano, pero en la actualidad casi se hace a máquina y se termina a mano.

Dicen que el primer año se le debe vestir de blanco, el segundo año se le pone huarachitos dorados, el tercer año, se le coloca sentado y casi siempre se le viste de rojo. En realidad, son tradiciones que invalidan la palabra de Dios.

Y hoy 4 de febrero, es día feriado, se traslada el Día de la Constitución, el 5 de febrero, a este día, para que los mexicanos no se estresen tanto. Falta el 14, que sin autorización muchos dejan de trabajar.

Sabroso ¿no?

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