DHS sale a la caza de «familias falsas» en la frontera con pruebas de ADN

WASHINGTON— Ante lo que describieron como un incremento de “familias falsas” en la frontera, autoridades del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informaron hoy de que iniciarán, tan pronto como la próxima semana, un programa piloto de ADN “sin precedente” para confirmar el parentesco de niños y padres detenidos en la zona.

Durante una conferencia telefónica con periodistas, dos funcionarios del DHS, que pidieron el anonimato, explicaron que el programa piloto de “ADN Rápido” fue ideado para combatir el creciente “fraude” en las familias que cruzan la frontera y para “proteger” a los niños.

“Es una herramienta más en nuestra caja que estamos revisando… este es un paso sin precedente” en las investigaciones, dijo un funcionario.

Siempre según estos funcionarios, las pruebas de ADN serán voluntarias y tienen el objetivo de establecer el parentesco entre padres y niños que cruzan ilegalmente la frontera.

Si los niños vienen acompañados de personas que no son sus padres biológicos, como padres adoptivos, guardianes legales u otros familiares, éstos tendrán que presentar documentos que así lo comprueben, aunque las autoridades examinarán “caso por caso” la necesidad de un posible procesamiento judicial.

Una segunda funcionaria dijo que quienes cometen este tipo de fraude utilizan actas de nacimiento falsos y otros documentos fraudulentos para establecer parentesco y poder cruzar la frontera con los niños.

Por ello, como parte de las pruebas, que durarán aproximadamente dos horas de principio a fin, tanto los padres como sus hijos deberán entregar muestras de saliva extraída del interior de sus mejillas.

La información recabada en las pruebas no será compartida con ninguna otra agencia policial y “será destruida”.

Según el DHS, los resultados del programa determinarán si éste es “viable” y si será ampliado a otros sectores de la frontera del suroeste, así como su costo total.

“Este piloto nos ayudará a determinar si esta tecnología puede fortalecer nuestros procesos de investigación y potencialmente rescatar a más niños de situaciones peligrosas”, dijo una funcionaria.

“Nuestra meta principal acá sigue siendo la misma: interrumpir y desmantelar a las organizaciones trasnacionales criminales de contrabando que operan en la frontera y sus alrededores y que, en este caso, ponen en peligro a niños inocentes”, agregó.

La agencia ya cuenta con fondos para realizar el programa piloto, por lo que la Administración no solicitó dinero dentro del plan de gastos suplementarios que envió  hoy al Congreso para fortalecer la vigilancia fronteriza.

Los funcionarios tomaron turnos para defender la puesta en marcha del programa, al señalar que desde octubre pasado, cuando comenzó el año fiscal 2019 en curso, hasta comienzos de marzo pasado, las autoridades han confirmado más de mil casos de “familias fraudulentas”.

Desde el pasado 18 de abril, los agentes del DHS entrevistaron a 101 familias que habían sido referidas por la Patrulla Fronteriza por sospechas de fraude. De éstas, se comprobó fraude en 29 familias, o un 30%.

Mientras,  45 individuos fueron referidos a procesamiento judicial, de las cuales 33 fueron aceptadas por cargos como entrada ilegal o reingreso ilegal al país.

La Administración Trump ha ordenado el recrudecimiento de la vigilancia fronteriza, al precisar que tan solo en marzo pasado, las autoridades arrestaron a más de 103.000 inmigrantes indocumentados en la frontera, en lo que supone el mayor incremento en 12 años.  De ese total, más de 50.000 fueron unidades familiares.

Por ley, las autoridades no pueden detener a menores por más de 20 días y, según el DHS, los traficantes de personas aprovechan esa “laguna legal” en el sistema migratorio para utilizar a menores para su negocio ilícito.

Las autoridades insistieron en que no divulgarán los sitios de las pruebas de ADN para no alertar a posibles contrabandistas ni “alterar el flujo” en los puntos fronterizos.

En un informe de julio de 2018, la Unión de Libertades Civiles de EEUU (ACLU) había criticado un plan de la Administración de utilizar pruebas de ADN como requisito para la reunificación de niños separados de sus padres en la frontera, precisamente porque las pruebas obligatorias serían una violación de la vida privada de las personas.

Sin embargo, ACLU dijo entonces que el uso de estas pruebas para reunificar a las familias debía contar con mecanismos de salvaguardas para las familias, tomando en cuenta que las muestras contienen mucha información genética.

En declaraciones a Noticias Telemundo, la hermana Norma Pimentel, directora ejecutiva de “Catholic Charities” en la región del Valle del Rio Bravo, consideró que las pruebas de ADN, aunque polémicas, pueden aportar “claridad” e impedir que padres y niños sean separados en la frontera.

“Creo que eso le da claridad (al proceso)…qué bueno que buscaron una forma de identificar que de hecho sí son padres e hijos, o no”, y que no sean separados en la frontera, argumentó Pimentel, cuyo centro en el Valle del Río Grande atiende a diario a centenares de niños migrantes.

Pimentel participó en un foro en el Capitolio, organizado por “Catholic Relief Services” (CRS) y la “Fundación de la Herencia Hispana” (HHF), sobre la seguridad fronteriza y cómo mejorar la atención a las familias inmigrantes en la zona.

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