Mientras autoridades divagan, sismo del 19-S agrava situación de grupos vulnerables

NATHALIE GÓMEZ/CORRESPONSAL

Huajuapan de León, Oax.- Sentada a la orilla de su cama, grita con amabilidad “pasen”, sonríe, atraviesa momentos difíciles pero aprovecha que los dolores de sus piernas están ausentes, para disfrutar de un poco de tranquilidad.

Su cuarto de 16 metros cuadrados es la única pieza de su vivienda, pudo construirla hace alrededor de 15 años con el apoyo de Cáritas, pero está lacrado a raíz del temblor del 19 de septiembre, de 7.1 grados con epicentro en Puebla y Morelos, que dejó diversos daños en comunidades de la Mixteca oaxaqueña.

La señora Adelina León Maceda vive en la calle Nazaret #53 de la colonia Los Pinos de esta ciudad.

Enfrenta una enfermedad desde hace aproximadamente 10 años, a la que los doctores “no le han atinado”, afirma, sin embargo, durante el día le produce dolores en las piernas que muchas veces la hacen llorar, no puede caminar, se mueve apoyada de una andadera.

Su familia refiere que se han consultado algunos doctores pero poco se sabe, lo que tienen claro es que los huesos de sus piernas tienen un desgaste severo y la cadera tiene los mayores problemas.

Hace años tuvo una operación a corazón abierto, lo que impide que en algún momento se le pueda intervenir de nuevo quirúrgicamente para atender su cadera, de acuerdo a los médicos, mencionan.

El 19 de septiembre estaba acostada porque se sentía mal, por fortuna estaban dos hijos suyos con ella, momento en el que comenzó a temblar, los dos la cargaron y lograron salir del cuarto.

Cuando el movimiento telúrico pasó fue un momento triste porque al regresar vio que su hogar, aunque pequeño, había sufrido graves afectaciones.

Las paredes están lacradas, una de ellas, la que colinda con la barranca, se despegó del piso, “y hasta pareciera que la calle se movió de su lugar y que la barranca también se hizo más grande porque la tierra se corrió”, manifiesta.

“A VECES NO TENEMOS NI PA´TRAGAR”

Recuerda con añoranza cuando estaba en México, ahí trabajó en Banamex en el área de limpieza, pero eso era cuando estaba soltera porque al casarse se dedicó totalmente a su familia.

“Mi marido me dejó por no poder caminar”, condena, explicando que cuando sus hijos estaban pequeños, su pareja se fue y por eso es que la Iglesia católica, a través de Cáritas, la apoyó a hacer su casa.

En ese cuarto duerme ella y sus tres hijos de 15, 18 y 23 años de edad. “Yo siento re feo de no poder hacer más por mi enfermedad, porque a veces no tenemos ni pa´ tragar, los dolores me tienen acostada y lloro, lloro mucho, a veces me regañan mis hijos porque dicen que si no me da vergüenza que me escuche la gente, pero de verdad los dolores son tan fuertes que no los soporto y el medicamento ya no me hace”, confiesa.

El sueldo de su hijo el mayor es su sustento: “Con ese salario vemos cómo le hacemos pero le soy sincera, hay veces que ni comemos, es que a veces no alcanza porque está pagando lo que debe, debe mucho de que tuvo que sacar su moto y antes había puesto un autolavado pero no le funcionó, ahora tiene las cosas y las está vendiendo porque mis otros hijos no quisieron cuidar el negocio”.

CUATRO DESPENSAS

Después del temblor, un hijo de Adelina acudió a la Plaza de la Libertad de Expresión a reportar al gobierno municipal los daños en la vivienda, al día siguiente llegó una brigada que tras verla, dijo que sí tenía arreglo, “yo pensé, sí, el arreglo es que tienen que tirarla”, sonríe.

Durante su visita a este municipio el 28 de septiembre, el gobernador del estado, Alejandro Murat Hinojosa y la secretaria Rosario Robles Berlanga, visitaron a Adelina y ella afirma que aunque no le dieron nada, el mandatario le prometió una silla de ruedas que aún no le entregan y tampoco se ha acercado personal del DIF municipal a informarle para cuándo se la dan.

En tanto, la titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), tras ver los daños, le manifestó que su casa debía entrar al Fondo Nacional de Desastres Naturales (FONDEN), “ella dijo que esta casa sí entra, no sé el procedimiento o qué tengo que hacer, todo se quedó en lo que dijo”.

Como apoyo, hasta el momento ha recibido cuatro despensas, una que trajeron a Huajuapan personas de Sonora, otra de provenientes de Querétaro, una más de la Ciudad de México y la cuarta del Sistema para el Desarrollo Integral (DIF) pero desconoce si el municipal o estatal.

NO DAN APOYOS A QUIEN LO NECESITA

El que no pueda caminar no le ha impedido a Adelina ver que vecinos de Los pinos y otras colonias han recibido, por parte de gente que llega a repartir víveres, desde una despensa, cobijas, colchonetas, casas de campaña además de sleepings.

“Yo nada más los veo que ahí van cargando sus camas, sus cobijas, gente que ni lo necesita, que tiene sus casas buenas y qué hago, aunque yo sienta que lo necesito no puedo hacer nada, sólo me da curiosidad. Me han dicho que yo vaya cuando vienen a repartir pero cómo le hago si tengo que caminar con mi andadera, si me dan algo cómo la cargo y me agarro para trasladarme, no puedo y ni modo que les diga que vengan aquí, está difícil”, expresa.

Confiesa que las preocupaciones aumentaron para ella a raíz del temblor, el problema es que por los daños de su vivienda, le recomendaron habitar en otro lugar, o por lo menos pernoctar por las réplicas que trae consigo cada temblor.

Así que desde la noche del 19 duerme en un cuarto que le rentó una vecina, aunque es una especie de corredor porque de un lado tiene una barda a la mitad y el resto es como un mosquitero.

Ese espacio su vecina lo estaba rentando en mil 800 pesos al mes pero a ella no le ha dicho cuánto le va a cobrar, “en el día estoy en mi casa y ya en la noche me llevan mis hijos para allá pero ya me voy a regresar porque como quiera ya no está temblando y no tengo para pagar la renta, le voy a decir que me espere para pagarle y ya lo voy a desocupar”, manifestó.

“Yo no tengo paz, a veces estoy acostada, luego me hinco, me siento, me paro con la andadera, me vuelvo a acostar y así me la paso”, asumió.

Se niega a irse a un albergue porque dice que debe estar pendiente de su casa, hacer comida, lavar la ropa y allá no podría.

DAÑOS EN HUAJUAPAN, INCIERTOS

Aunque el presidente municipal de Huajuapan, Manuel Martín Aguirre Ramírez, ha manifestado que el municipio requiere de apoyo para las personas que fueron afectadas por el sismo, el número de familias que tuvieron daños reales en sus viviendas es incierto.

Hasta la noche del martes 3 de octubre, en sesión ordinaria de cabildo se informó que el número de viviendas reportadas con daños era de 3 mil 394, no obstante, no se tiene la cifra de las casas que quedaron inhabitables.

Algunos de los reportes se repiten porque al no acudir los funcionarios a revisar los inmuebles, la gente mandó a otro familiar a reportar su caso.

Además, estos daños son generales, ya que se tratan de fisuras, coarteaduras, grietas y también están incluidas las casas que sufrieron daño en su estructura; el número de estos últimos casos no se ha informado pero ya se están distribuyendo los víveres en algunas colonias de Huajuapan.

De acuerdo a la cuenta oficial del DIF en Facebook, se han repartido en el fraccionamiento Los Naranjos, Bella Vista, Santa Cruz, entre otras, lo que ha provocado la incertidumbre de personas que afirman que necesitan el apoyo, como la señora Adelina y no les llega y a otras que no lo requieren, les han dado víveres.

La regidora de Educación, Cultura y Deporte, Leydith Cruz Chávez; la de Participación Ciudadana y Derechos Humanos, Dulce Belén Uribe Mendoza y el regidor de Vialidad y Movilidades, Víctor Hugo Espíndola Galicia, se pronunciaron en la más reciente sesión de cabildo por una transparencia en el reparto de los víveres y que se den a quienes realmente lo necesitan.

También cuestionaron por qué las 12 toneladas de víveres que se entregaron por parte de Moroleón, Guanajuato, las seis que llegaron de Aguascalientes, los dos tráilers que enviaría el gobierno del estado y lo que ha dado la ciudadanía, se ha dado sin presencia del Ejército Mexicano, si se supone que esa había sido la indicación del gobierno federal y estatal.

El edil manifestó que así se haría únicamente con los víveres que llegaran del gobierno estatal a través del DIF, pero no lo que se ha entregado directamente al ayuntamiento.

Lo cierto es que, sin haber una cifra exacta de gente que quedó en un estado de vulnerabilidad a raíz del sismo, algunas despensas se están entregando pero la mayoría de víveres, están guardados en la Central camionera y en el DIF municipal como lo ha exhibido con fotografías la propia ciudadanía a través de las redes sociales.