¡OBRADOR ES PEOR QUE SALINAS, CON EL EZLN!

Por: Ricardo Alemán/contrapesociudadano.com

 

¿Recuerdan el alzamiento del EZLN del 1 de enero de 1994?

¿Recuerdan que hace 26 años, el EZLN declaró la guerra al gobierno de Carlos Salinas y rechazó el TLC?

¿Recuerdan que en aquella fecha, toda la dizque izquierda se sumó al zapatismo, contra el gobierno de Salinas y contra el TLC?

¿Pues qué creen?

Sí, hoy, el gobierno de AMLO y toda la dizque izquierda antaño aliada del EZLN pretende aplastar al zapatismo el que por ordenes presidenciales sataniza en redes y a los que el presidente llama ignorantes y desinformados.

Es decir, que hoy, López Obrador se comporta peor con el EZLN, que como se comportó Carlos Salinas, hace 26 años.

¿Lo dudan? Aquí la historia.

El 1 de enero de 1994, ante el asombro del mundo, un puñado de indígenas de Chiapas, encabezados por un criollo al que motejaron como “subcomandante Marcos”, declararon la guerra al gobierno de Carlos Salinas y al naciente TLC.

La naciente rebelión –cuyo germen revelamos en el Itinerario Político de septiembre de 1993, en el diario La Jornada–, fue rechazada con todo el peso del Estado y, por eso, el gobierno de Salinas ordenó un importante despliegue militar a Chiapas, con el objetivo de acabar con la revuelta.

Sin embargo, en la capital del país y en muchas otras entidades se produjo otra movilización; miles de ciudadanos salieron a la calle y marcharon a favor de la paz y la negociación entre el gobierno de Salinas y el EZLN.

Entonces Salinas reculó y mandó a Chiapas a un negociador emergente, a Manuel Camacho, quien había sido desplazado de la contienda presidencial del naciente 1994.

Lo curioso es que en ese 1994 toda la dizque izquierda mexicana se solidarizó con las causas del EZLN a favor de los pueblos indios; toda la supuesta izquierda rechazó el Tratado de Libre Comercio con Canadá y Estados Unidos y, sobre todo, todos los líderes de esa “chabacana izquierda” sacaron la mayor raja política posible del alzamiento zapatista.

No declararse zapatista, de manera pública y/o no idolatrar al “sub comandante Marcos” eran una herejía que no perdonaba esa izquierda de doble mora; supuesta izquierda que, sobre todo, se mimetizaba en el diario La Jornada.

De esa manera, eran adoradores del EZLN y de “Marcos”, lo mismo Cuauhtémoc Cárdenas que Andrés Manuel López Obrador; lo mismo el entonces director de La Jornada, que la actual dueña y directora, Carmen Lira; lo mismo articulistas y columnistas alineados.

Eran adoradores del EZLN y de “Marcos”, fascistas como Epigmenio Ibarra, Julio Hernández y cartonistas como El Fisgón, Helguera y Hernández.

Pero no era todo; Rosario Ibarra de Piedra, luchadora por los derechos humanos veía, en “Marcos”, al hijo desaparecido, en tanto que el aún líder menos, López Obrador, compartía con el zapatismo y con “Marcos”, su fobia neoliberal y, sobre todo, contra el “depredador Tratado de Libre Comercio”.

Lo simpático de la historia es que, al final, toda esa “izquierda ratonera” y oportunista que por décadas uso para sus fines políticos perversos al EZLN — a cuyo proceso de pacificación, paradójicamente, contribuyó de manera definitiva el gobierno de Vicente Fox–, terminó por perseguir al EZLN, de una manera aun peor que el propio Carlos Salinas.

¿Por qué?

Porque la “izquierda ratonera” que medró con el zapatismo no solo calla cuando el EZLN anunciar una nueva guerra, ahora contra el gobierno de López Obrador, sino que el mismísimo presidente ordenó una campaña de desprestigio del EZLN, de sus luchas y sus líderes, a través de redes sociales.

Y es que el EZLN anunció –el 1 de enero del 2020, al conmemorar 26 años del alzamiento de 1994–, que impedirá con la vida de sus integrantes, si es necesario, la construcción del Tren Maya, otro capricho de López Obrador.

La respuesta del presidente fue una feroz campaña en redes ordenada por el vocero presidencial, Jesús Ramírez, en tanto que el presidente mismo dijo que los zapatistas son ignorantes y están mal informados.

Pero además, López Obrador ya olvidó su fobia al neoliberalismo y, hoy, es el principal impulsor del T-Mec; igual que Salinas.

Y claro, la selva chiapaneca también habló; el 1 de enero se produjo un grave deslave en el Cañón del Sumidero.

Está declarada la guerra del EZLN contra AMLO.

Pero lo importante es que ya sabemos de qué lado están las rémoras de la dizque izquierda; están del lado contrario al EZLN.

Se los dije.

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