Migrantes mixtecos piden ayuda a EPN

Lesli Aguilar

HUAJUAPAN DE LEÓN, Oaxaca.- Diferentes organizaciones de migrantes con presencia en Estados Unidos de Norteamérica pidieron ayuda al presidente de México Enrique Peña Nieto, luego del discurso que emitió el mandatario del país más poderoso del mundo, Donald Trump, al inicio de su mandato.

El encargado de Casa México en Nueva York y líder de los migrantes en Estados Unidos, Jorge Hernández, afirmó que existe incertidumbre sobre lo que sucederá a partir de ahora en las ciudades en donde los oaxaqueños trabajan, pues si antes salían a las calles con temor, muchos buscarán la manera de no arriesgarse y ser prácticamente invisibles, ya que pueden ser deportados.

Narró el caso de Pablo, de 22 años de edad, quien estaba trabajando como lavaplatos en Nueva York y fue deportado hace unos días, cuando la Policía Migratoria llegó e hizo una redada en el restaurante donde labora y al carecer de papeles fue regresado a su natal Monte Verde en la región Mixteca.

Trato inhumano

Como Pablo existen muchos más migrantes, quienes son detenidos por su condición migratoria y en algunas ocasiones son tratados de manera inhumana por el discurso xenofóbico que ha lanzado el actual presidente, Donald Trump.

El líder de los migrantes argumentó que “desafortunamente son miles de oaxaqueños los que viven con miedo, no querían que llegara el 20 de enero; sin embargo, el plazo se cumplió y ahora estamos preocupados sobre lo que habrá de pasar, y queremos pedir al presidente de México que impida que el actual mandatario de Estados Unidos inicie las deportaciones masivas, porque ni México ni nosotros los migrantes estamos listos para que esto se haga realidad”.

Recalcó que en Estados Unidos, a todos lados a donde vayas, siempre hay un mexicano, y de estos al menos el 40 por ciento son oaxaqueños; explicó que como migrantes les queda una esperanza, pues en su último discurso del presidente número 44, Barack Obama, dijo que si el actual mandatario tocaba a los dreamers saldría a defenderlos, por lo que queda la esperanza de que las deportaciones no se den como se plantearon en el discurso.

Los dreamers

Por su parte, Diana Martínez, una joven originaria de Huajuapan, y quien habita actualmente en Nueva York, dijo que ella es una de las llamadas “dreamers”, pues desde muy pequeña viajó con sus padres a Estados Unidos y allá aprendió a hablar inglés y ahora trabaja en el Consulado, por lo que la Unión Americana se ha convertido en su patria.

Afirmó que es preocupante la postura que ha tomado el actual presidente de Estados Unidos, debido a que ella al igual que muchos jóvenes están aportando para que dicha nación siga creciendo y que un trato inhumano originaría un retroceso histórico para este país.

La joven, de origen mixteco, expresó que “estos meses he reflexionado mucho sobre mi vida… y he indagado internamente sobre la promesa que elegiré como ser humano para dejar huella en este mundo; cuál será mi contribución, qué me llevaré cuando me vaya de este mundo. Solemos pensar que tenemos mucho tiempo en esta vida y no siempre es así. Yo quiero ser una contribución notoria donde quiera que vaya y donde quiera que esté y quiero vivir dentro de esa promesa toda mi vida”.

Pidió a los jóvenes unirse y defender sus derechos  en el país en donde actualmente vive y expresó: “Merecemos que se nos permita seguir trabajando, somos gente responsable, ya que no sólo aportamos a esta nación sino a México”; y es que actualmente envía dinero a sus abuelos que aún viven en la Mixteca oaxaqueña.
Recalcó que a pesar de las amenazas lanzadas en varios discursos,  como “dreamers” seguirán luchando para salir adelante y que no se violen los derechos universales de la humanidad.

México, sin empleos

Por su parte,  el coordinador estatal del Frente Indígena de Organizaciones Binacionales (FIOB), Ezequiel Rosales, dijo que actualmente México no está preparado para las deportaciones masivas, pues las cifras indican que siete millones de mexicanos no tienen empleo y si este fenómeno sucede, las estadísticas de desempleo serían catastróficas, lo que originaría una crisis difícil de llevar.

Explicó que si los paisanos radicados en la Unión Americana decidieran salir, no podrían sobrevivir en sus comunidades de origen, porque no hay fuentes de empleo que les permitan llevar el sustento a sus familias, por lo que pidió al gobierno federal actuar de manera favorable con los connacionales.