• Vie. Dic 3rd, 2021

Graves daños a la Facultad de la UABJO

Nov 21, 2016

Por Horacio Corro Espinosa

 

No. No se trató de un repudio estudiantil hacia los que se disputaban la dirección de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO). Nada de eso. Fueron los porros los que hicieron su chamba lo mejor que pudieron para satisfacer a su candidato.

Cada tres años es lo mismo. En cada elección se ejecuta una historia parecida. Se trata de que en cada campaña electoral interna los aspirantes demuestren no tener capacidad intelectual, ni liderazgo, sino agresividad y violencia contra los auténticos estudiantes, y el que mejor desempeñe esas virtudes, será el ganador. Así quedó demostrado el jueves 17 de noviembre.

Algunos creen que este tipo de violencia es una moda y que ha crecido a partir del 2012, cuando Enrique Peña Nieto despertó la inconformidad estudiantil cuando era candidato. Pero no, en Oaxaca es otra cosa.

En otros lugares puede haber representantes estudiantiles que saben debatir con ideas y argumentos, pero en Oaxaca eso no existe. Oaxaca ha caído en los extremos violentos, donde no se toma en cuenta el respeto ni la legalidad. Oaxaca se cocina aparte.

Los que provocaron los disturbios violentos en la facultad de derecho, no fue por iniciativa de los porros, sino de los aspirantes que trataban de llegar a cualquier precio a la dirección de la facultad.

El porro es un mercenario que está al servicio del candidato que se ponga más guapo con la lana. Ellos solo son piezas de ajedrez que carecen de moral y pueden hacer cualquier cosa que les pida el contratante. Este último sabe que por la fuerza y la sangre tendrá derecho y acceso para llegar a su objetivo. Lo demás vendrá por añadidura, como el vender inscripciones a los aspirantes en alrededor de los 25 mil pesos.

La facultad se encuentra en el mero corazón de la ciudad de Oaxaca, donde se supone que hay más vigilancia. Por esta razón la gente se pregunta: ¿dónde está la autoridad? La respuesta es simple: no existe.

Hablar de Oaxaca es sinónimo de que todo está mal, muy mal. A Oaxaca se le conoce mucho más por su pobreza que por su riqueza cultural. Pero se le critica mucho más, por la autoridad gubernamental que tiene. El gobierno de Gabino Cué, llega a sus últimos días como un auténtico zombi, como un cadáver descompuesto que perdió en el camino todo control. Es por eso que en los últimos meses la violencia y el hambre se enseñorean por todo el territorio oaxaqueño.

A cada rato nos enteramos de muertes violentas que se dan en todas partes de la entidad. Por su cotidianidad, ya no nos impresionan demasiado ni nos alteran el pulso ni siquiera nos perturban el sueño. Vamos a quitar de esta lista a las muertes por accidentes, y vamos a dejar a los homicidios, a los asesinatos, a los feminicidios. Esas muertes violentas que Gabino Cué y su equipo de trabajo se negaron a hacerle frente.

Lo que vimos el jueves de la semana pasada, con la quema del edificio que es patrimonio cultural de la humanidad, no es que nos haya sorprendido a los oaxaqueños, porque ya casi todos perdimos la capacidad de asombro, pero nos despertó el sentimiento de indignación al ver que las llamas consumían el edificio histórico que por segunda ocasión fue atacado de la misma forma. El primer ataque lo sufrió en el 2001, y el segundo, el jueves 17. Eso es verdaderamente triste e indignante, aun así, nadie de los de la UABJO, asumen esa responsabilidad. Todos se sienten tan limpios de culpa, comenzando con los excandidatos de esa escuela, que nadie se cree merecedor de presentar su renuncia.

En unos cuantos días más Gabino Cué dejará la gubernatura, quien a lo largo de sus seis años, sólo sus primeros seis días inspiró confianza en la ciudadanía. Después de eso, entregó el poder a sus amigos para que saquearan la entidad a su antojo. Prefirió su comodidad a hacerle justicia como le prometió al pueblo.

La autoridad gubernamental dejó de inspirar respeto, orden, justicia y confianza. Sin estos elementos es imposible alcanzar la paz y mucho menos el progreso que le aseguró Gabino a su pueblo.

Por todo lo que se vivió a lo largo de los seis años de gobierno de Gabino, lo podemos calificar como el peor de todos los que ha tenido esta entidad.

 

Twitter:@horaciocorro

Facebook: Horacio Corro

horaciocorro@yahoo.com.mx

Comparte en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email
Print this page
Print
Abrir chat