Inicia un austero Festival del Mole de Caderas, debe gobierno de Gabino Cué 160 mil pesos

NATHALIE GÓMEZ/@Nathalie_fx

Huajuapan de León, Oax.- Ayer inició el XI Festival del Mole de Caderas que, a pesar de que su preparación es una tradición que tiene Huajuapan desde antes del año 1800 de acuerdo a archivos históricos aunque ha generado reacciones de diversas organizaciones de protección de animales, se estaba posicionando para fomentar el turismo en Huajuapan y la región Mixteca pero este 2017, por primera vez después de 10 años, no realizará su degustación.

Los festivales comenzaron a realizarse tras una charla de amigos que sostuvieron, el ahora presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) delegación Huajuapan, Óscar Alfonso Pérez García, con el médico Juan Bautista Cuevas, también integrante de esta cámara, por lo tanto, hace 11 años se realizó el primer Festival del Mole de Caderas en esta ciudad.

El objetivo era fortalecer la elaboración del platillo en la región y con ello, atraer turismo a Huajuapan e impulsar la economía del sector restaurantero en la ciudad, lo que provocó que de vender cinco o 10 moles de caderas en los restaurantes, las ventas incrementaran a  60 o más en cada temporada.

Pérez García, destacó que lo importante para este sector es que el Mole de caderas y Huajuapan están más posicionados a nivel nacional, por lo que en este festival, tan sólo en la degustación, asistía un aproximado de 700 personas y el número iba en ascenso.

LA DEUDA DE 160 MIL

Pero este año no va a llevarse a cabo este evento, ni la calenda, ni el encuentro cultural que se hacía en este marco, pues el gobierno del estado de la administración que fue encabezada por Gabino Cué Monteagudo, quedó a deberle a Huajuapan alrededor de 160 mil pesos desde el año 2015.

El dinero comprometido y cuyo destino desconocen las y los empresarios restauranteros y matanceros, provocó incluso pérdidas económicas debido a que el gobierno le indicó a la gente de Huajuapan que hicieran los pedidos correspondientes con proveedores a quienes nunca se les pagó.

Además de seguir arrastrando la deuda, el 2016 el gobierno anunció finalmente que no apoyaría este festival, al que destinaría 140 mil pesos.

“La deuda sigue, el problema después fue que la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico (STyDE) en esta nueva administración, se dividió en la de Economía y la de Turismo y ya era como echarle la bolita unos a otros y nosotros desafortunadamente estamos entre los muchos proveedores a los que se les quedó a deber”, condenó Pérez García.

Ya que no llegó el año pasado, dijo que Canirac esperaba que llegara ese recurso para realizar el XI Festival de este platillo pero lamentablemente no fue así “y si el gobierno estatal no quiere invertir y no hay interés del municipal, no se puede hacer porque a nosotros nos toca una parte importante que es organizar y colocar nuestros stands entre otros, pero son esfuerzos que ellos minimizan”.

La Secretaría de Cultura de Oaxaca es otra de las instancias de las que no se ha tenido respaldo, abundó, debido a que se les ha pedido el apoyo para el cierre del festival y, por ejemplo, decían que sí mandaban a la Orquesta Primavera pero entre los requisitos de la instancia está que la Canirac Huajuapan otorgara casi 150 mil pesos.

“Si nos iban a dar en el 2016 140 mil pesos para el puro festival (recursos que se cancelaron) y Cultura nos pedía 150 mil para el cierre, ¿dónde está el apoyo? porque además la Secretaría de Turismo nos decía que apoyaba en difusión pero no era suficiente, las redes sociales por ejemplo, no requieren inversión y ponía los espectaculares pero nosotros teníamos que pagar las lonas, que eran bastante caras”, condenó.

“De repente la gente piensa que nosotros pedimos recursos para el festival pero que no gastamos nada, sin embargo, entre contratar personal, comprar los insumos, prepararlos, y otros gastos, tenemos que comprar las caderas en aproximadamente mil pesos cada juego”, explicó.

La inversión, solamente para la degustación, es de 115 mil pesos aproximadamente, dijo, pues se contrata la música, la agrupación cultural que ha sido la danza de los Diablos, la presentación del Jarabe Mixteco, incluso un año se llevó a cabo el Incentivo a pintores con el tema del Mole de caderas.

COMO SIEMPRE, LA MIXTECA EN EL OLVIDO

Desde el inicio de la presente administración, abundó, se había solicitado el apoyo del secretario de Turismo pero éste desde ese momento “fue claro y dijo que no había recursos, pero es sólo para Huajuapan que no hay, nunca”.

“Eso es raro porque desde la administración pasada se dejaban etiquetados recursos para los festivales, porque no nada más existe el de Huajuapan, hay en la Costa, en Oaxaca, nosotros pensamos que en la Mixteca siempre nos rezagan, piensan ellos no son muy importantes, que se amuelen”, condenó Pérez García.

Lamentó que la degustación no se lleve a cabo este año como los 10 anteriores, pero aún en la austeridad, lo que posiblemente realicen es una cartelera que permita que cada fin de semana se acuda a un restaurante para disfrutar de este platillo, donde haya música en vivo y quizá la pareja del Jarabe Mixteco, pero aún se está en el análisis, esto, para que la gente que ya asistía a la degustación, siga disfrutando del festival.

Los esfuerzos vuelven a ser aislados pues denunció que el gobierno municipal actual, en los festivales pasados, apoyó de una forma muy raquítica, lo que les dejó claro que tampoco hay apoyo, presuntamente porque no hay recurso “y esperemos que realmente no exista ese recurso y no al rato se ocupe para otras cosas, porque puede suceder, por eso siempre el Festival de Tehuacán ha tenido más impacto, ahí sí hay apoyo”, consideró.

En este contexto, previó que el 2018 será todavía más complicado para el Festival porque a los problemas ya existentes se suma la situación política, donde los recursos que se manejan son únicamente para las campañas y se descuidan los demás rubros, en este caso, apuntalar la economía de Oaxaca y la Mixteca.

Esperó que el gobierno estatal y municipal “deje de hacer oídos sordos, porque ellos piensan que todo está bien cuando no es así, los ciudadanos que vivimos el día a día sabemos que estamos mal y ni siquiera nos hacen caso, es preciso recordarles que cumplan lo que prometieron antes de llegar a donde están”, concluyó.

TRADICIÓN HISTÓRICA

Santiago Ignacio Barragán Zamora, cronista de Huajuapan, informó que la preparación del mole de caderas es histórica y existen los documentos que lo respaldan.

“La noche del domingo 5 de abril de 1812, el arriero osado y alerta Valerio Trujano, entró a Huajuapan, luchando por la Independencia de México seguido de un grupo de muy valientes yanhuitlecos”, relató.

El comandante en jefe de las fuerzas virreinales destacamentadas contra él, llamado José María Régules Villasante, lo perseguía encolerizado; Trujano se atrincheró en Huajuapan y a partir de esa fecha ya no pudieron los huajuapeños salir a pastar sus chivos, pues no deberían distraerse en esta actividad cuando estaban disponiendo la defensa.

Se hizo entonces una matanza de ganado con la finalidad de asegurar la manutención de los insurgentes, dijo, esa pudo haber sido la primera gran matanza en la historia de Huajuapan ya que la mayoría de la población criaba este tipo de ganado.

Don Carlos María de Bustamante, certificó que en el diezmatorio de Huajuapan había semillas, piloncillo y carne de chivato y que Trujano hecho mano de ellos, refirió el cronista.

El hijo ilustre de Huajuapan, el general Antonio de León, seis meses antes de partir hacia la batalla de la que no regresaría, dictó su testamento; instruyendo por única y universal heredera a su hija María Dolores de León y Torres, joven de 24 años de edad haciendo referencia a dos haciendas volantes que eran de su propiedad.

Una de ellas se ubicaba en donde ahora es la Agencia Juquila de León, del municipio y Villa de Tezoatlán de Segura y Luna, distrito judicial y rentístico de Huajuapan, allí se cebaba ganado caprino que luego era llevado a su otra hacienda en lo que ahora es la agencia Antonio de León de San Andrés Dinicuiti, en donde se realizaba la matanza de cabras.