OPINIÓN// Juicio a Donald Trump por violar derechos de niñas y niños migrantes

Por: Rosalinda Hernández Alarcón/Cimacnoticias 

Guatemala, Gua .-Conmemorar en Guatemala el 30 de junio como Día Nacional de Mujeres y Hombres Héroes y Mártires tiene especial relevancia, porque el vicepresidente de Estados Unidos, Michael Pence, pasó por este país centroamericano para refrendar una política militarista que -como ocurrió a raíz de las acciones contrainsurgentes del ejército guatemalteco- violenta derechos, especialmente de la niñez y adolescencia.

Pence, recordando al genocida Efraín Ríos Montt, protegido por la Biblia y dando bendiciones de dios a pesar del carácter laico de su investidura, giró instrucciones a los presidentes de Guatemala, Honduras y El Salvador para que detengan las migraciones porque las fuerzas de seguridad estadounidense seguirán tratando como criminales a quienes crucen la frontera.

La visita de Karen Pence a un campamento de damnificados por la erupción del Volcán de Fuego, de ninguna manera tiene que diluir el significado de la visita del vicepresidente norteamericano, ya que el contenido de su discurso fue ratificar el carácter inhumano de la política migratoria de Trump, que ha convertido en enemigos de la seguridad interna estadounidense a las personas migrantes.

En la guerra del siglo pasado y en la actualidad, las directrices militaristas atentan contra las garantías individuales de las personas porque las consideran delincuentes, ya sea por opinar distinto o por migrar. Elementos del Ejército de Guatemala violaron mujeres, torturaron hombres, miles de personas dejaron el país de manera obligada y otras fueron ejecutadas extrajudicialmente, convirtieron en huérfanos a miles de niñas y niños, el rompimiento de familias se multiplicó. Ejecutores de la política migratoria “cero tolerancia” violan derechos de niñas y niños, rompen la unidad familiar, asesinan a viajeros, reproducen prácticas sexistas y xenofóbicas, promueven el odio.

Cabe entonces exigir el reencuentro inmediato de familias y el castigo a los responsables de violar derechos. Es inhumano agradecer a Trump la firma de un acuerdo, dejando impune su actuación que tanto daño está provocando, la cual está siendo cuestionada por ciudadanas y ciudadanos de su país, quienes abogan por una reforma migratoria humana.

En lugar de recibir instrucciones con la cabeza bajo y agradecer el encuentro con Pence, quien sin subterfugios les ordenó recurrir al uso de la fuerza pública para impedir que más personas centroamericanas migren hacia Estados Unidos, bien harían los mandatarios de Guatemala, Honduras y El Salvador en coordinar esfuerzos para rechazar que los asuntos migratorios sean tratados bajo el enfoque de seguridad nacional.

Vale recordar las demandas de organizaciones sociales, que requieren ser difundidas por voces ciudadanas: la pronta reunificación de niñas y niños con sus progenitores; la investigación inmediata del asesinato de la migrante Claudia Gómez, la reparación inmediata a su familia en Guatemala y castigo al autor del crimen; medidas de protección internacional para las víctimas de la tragedia del Volcán de Fuego, en el marco de una política migratoria humana.

 

 

error: Este material cuenta con derechos de propiedad intelectual.